lunes, 14 de mayo de 2007

Su vida es una pintura



Eduardo Kingman,
Loja-Ecuador
1913-1997



Podría empezar este cuadro biográfico con una pincelada de acuarela, un tono ocre le daría fuerza a esta representación y sería la entrada perfecta para describir a un ecuatoriano sensible, nacido en tierra de artistas, y recordado en el corazón entero de este pueblo cálido, diverso y andino; esta recreación tratará de definir a breves rasgos a un valuarte de la plástica ecuatoriana.

Los primeros colores que Eduardo Kingman pintó se plasmaron en sus pupilas, más adelante (a los cuatro años) matizó, coloreó, despertó su instinto en las paredes de su pequeña casa ubicada al norte de Quito, luego las líneas que definían sus dibujos eran plasmadas con el carbón de la cocina.

El marco que mantuvo rígido el óleo de su vida se construyó con los estudios primarios; las aulas de la escuela Normal Juan Montalvo, a la que acudía a pie en compañía de su hermano, fueron su alma mater y en su mente escribió las memorias académicas, matemáticas, gramática, ciencias sociales borroneó con lápiz, crayón, anilinas...

Mancha de tinta china, Kingman dejó el segundo período escolar (Colegio Mejía) para entregarse por completo al arte y la contemplación; fue un lojano y artista de cepa, que olvidó las cifras y problemas algebraicos para estudiar pintura en la Escuela de Bellas Artes de Quito, que se ubicaba en el tradicional sector de la Alameda; Su paleta de colores siguió creciendo, parte de su bagaje plástico lo obtuvo en Venezuela, Perú, Bolivia y Estados Unidos.

Muchos lo reconocen como el creador de un movimiento que no sólo muestra una pintura de calidad sino que grita en la plástica los temas propios y populares. Su tinte, la fuerte expresividad, los colores vivos y la cara de un pueblo; la serranía, personajes que en su espalda llevaban el peso de los bultos de la plaza y los de una sociedad castigada; la maternidad, la niñez, el sufrimiento, la paz... Así Kingman rompió con cualquier lineamiento académico, predominó en su obra la sensibilidad implícita en el arte, hoy sus pinturas nos reflejan sentimientos encontrados, sumisión y victoria.

Técnica, arte y parte


Su propia galería recoge los trabajos más preciados, actualmente su obra se exhibe en la ‘Posada de las Artes Kingman’, casa que de estilo rústico y nueve salas; trabajos de maestros ecuatorianos y extranjeros se distribuyen en estratégicamente en sus entrañas.


Las creaciones de Kingman se realizaron en varias técnicas y temáticas: sus escenarios, cuerpos, sentimientos y conceptos se exponen en óleos, plumillas y acuarelas sin dejar de lado la exquisitez de su escultura.

Parte de la destreza de Kingman contempla la influencia cubista, el muralismo mexicano, el simbolismo... predomina la temática indígena, la representación de manos y paisajes.
Entre sus pinturas destaca la tinta que recrea la ‘Creación de los Planetas’, autorretratos y su empeño de mostrar los horrores de la guerra. Escala de grises en la década de los 30 y 40 (revolución liberal), tiempo en el que se definió como pintor, mientras que la presión materna marcaba su estilo.

Un abanico de colores
La tención social y política de aquel entonces fueron temáticas que no sólo se contemplaron en el país, muchas de sus obras fueron hechas en el extranjero, murales que mostraban el Ecuador, pintados en la feria mundial de Nueva York, obras que fueron adquiridas por el Museo de San Francisco, y se exponen en la ‘gran manzana’ junto a los renombrados artistas de ese tiempo.

Ese matiz evolucionó en la época bohemia de los 50, se ubicó entre los más grandes artistas de Latinoamérica y destacaron sus obras: ‘La Sed’, ‘La Cajonera’ y ‘La Candela’.

El constante aprendizaje determinado por las circunstancias de cada período se quedó estancado en su memoria para proyectarse más adelante en la revelación de un cuadro. Por ello, la década de los 70 fue el tiempo en el que Kingman se guardó en su casa llamada ‘La Posada de la Soledad’, se quedó en una urna, como capullo de mariposa para luego plasmar los colores vibrantes de su metamorfosis.

Datos importantes
Profesor Escuela de Bellas Artes Quito
Director del Museo de Arte Colonial Quito
Secretario de la Escuela de Bellas Artes Quito
Expositor de sus obras en salones nacionales e internacionales
París, Washington, San Francisco, México, Caracas, Bogota.
Representante de las artes visuales ecuatorianas del siglo.
A los 17 años perteneció al grupo ‘Los que se van’ de la ciudad de Guayaquil, donde mantuvo tertulias de tinte político y social.
Miembro fundador de la Casa de la Cultura
Creador de la primera galería de Quito
Director de Patrimonio Cultural del Museo de Arte Colonial

No hay comentarios: