viernes, 29 de febrero de 2008

Campaña Público Pirvada "Devolvamos la Alegría"




La campaña de recolección de alimentos y vituallas a favor de los damnificados de las inundaciones en el Litoral ecuatoriano y de las erupciones del Volcán Tungurahua, es una iniciativa público privada que busca aliviar las necesidades más imperiosas de los 250.000 afectados por estos desastres.

Quito, 28 de febrero de 2008.- Desde el mes de diciembre de 2007 hasta la fecha, el Ecuador ha tenido que afrontar emergencias como la activación del Volcán Tungurahua y las inundaciones en el Litoral causadas por el mal tiempo climático. Estos dos fenómenos naturales han dejado sin techo, alimento y trabajo un número aproximado de 250.000 mil ciudadanos. Con el fin de ayudar a alivianar esta carga las entidades Públicas y la Empresa Privada aunaron esfuerzos.

Este 28 de febrero en las Instalaciones del INNFA se presentó la Campaña Devolvamos la Alegría de Recolección de Alimentos y Vituallas a favor de los damnificados del Volcán Tungurahua y de las inundaciones del Litoral. Participaron de esta iniciativa Diners Club del Ecuador, Supermaxi, el INNFA y el Ministerio de Inclusión Económica y Social MIES.

La Campaña de Recolección Alimentos y Vituallas se realizará a nivel nacional, e iniciará el 1 de marzo para culminar el 16 de marzo. Se solicitará a los clientes que ingresen a Supermaxi y Megamaxi la compra de un alimento adicional que será depositado en un contendor. Los alimentos necesarios son: arroz, aceite, sal, azúcar, harina para colada, granos secos (lenteja, fréjol, garbanzo), atún en lata, sardinas en lata, agua. En lo que se refiere a vituallas se recogerán: pasta dental, papel higiénico, jabón, toldos para mosquitos, insecticida, detergente, ponchos de agua, toallas sanitarias, linternas con pilas, botas, repelente de insectos para niños y adultos.

Todos los donantes recibirán un sticker distintivo de ser un colaborador con los Voluntarios. los alimentos serán pesados y recogidos por el INNFA y el Ministerio de Inclusión Económica y Social quienes a su vez clasificarán las donaciones para luego ser distribuidos en los 160 albergues que atienden damnificados manejados por el MIES (Ministerio de Inclusión Económica y Social)en cada una de las plazas afectadas.

Las empresas privadas Diners Club y Supermaxi, en búsqueda de profundizar su compromiso con la Responsabilidad Social aportarán con la coordinación, difusión, promoción de esta campaña, e inclusive en el caso de Diners Club con el aporte de los colaboradores voluntarios.

Las personas o instituciones que quieran mayor información y adherirse a esta campaña pueden comunicarse al INNFA – 1800-ALEGRIA (1800-253474)

lunes, 11 de febrero de 2008

Del Arrabal argentino, al Garnier parisino



El tango, magia y música. Hilo del romance que enlaza a dos seres amándose en el baile, ahí en medio de una calle. Cuerpos esbeltos apenas cubiertos de ropajes, que serenos se complementan e inmortalizan en satín negro. Labios rojos y brazos fuertes, armoniosos como ladrones de sueños.
En la tierra gaucha se entrelazan muchas historias de tono sensual, de aroma picaresco, de erotismo y seducción. Los caminos argentinos y sus preciosas damas han sido la fuente de inspiración del contador de historias más apasionado, el compositor y cantante de tango, aquel que busca saciarse de aventuras en su andar.
Así se teje la historia
Mucho se discute sobre el origen del tango, pero se dio mayor énfasis a la teoría de su aparecimiento a orillas del Río de la Plata, de esta manera no se sienten descontentos los uruguayos que también reclaman su propiedad. No hay una fecha exacta de inicio pero si existen muchas tesis formuladas al respecto. Una de ellas es que el tango se origina de la modificación y evolución de la milonga y la habanera. Otra cuenta que la población negra y su ritmo tradicional el candombe en conjunto fueron el punto inicial de este ritmo. Si embargo el tango abarca una riqueza mucho más amplia, ya que es un grito de protesta, música de un pueblo que muchas veces cantó “ Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé. En el quinientos seis y en el dos mil, también; Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos, contentos y amargaos, ...” Si bien el tango inspiró que el mundo fue y será una porquería puede ser, pero lejos de la fiesta y los amoríos saciados, en el momento preciso en que un caballero seduce a una mujer en el ritual del cortejo con un susurro: “La historia un poco simple de nuestros amores cabría en cuatro líneas... o en menos, quizás... Un cambio emocionado de versos y flores, dos cartas literarias y un beso fugaz”, es ahí en el que se induce a que nazca un beso y se dé rienda suelta al romance.
Lo único cierto es que en el tango muchos sentimientos se cuentan, varias historias se conectan y se convierte en el punto en el que confluyen gente totalmente diferente.
Puro sentimiento a ritmo de tango
El tango se bailaba para olvidar las desventuras. Una guitarra, un violín y una flauta eran suficientes para improvisar un escenario y dar rienda suelta a la creatividad. Sus melodías acariciaban los sentidos de meretrices, obreros, cantineros y de todos los inmigrantes que habían llegado a probar suerte.
Debuta en medio de esos personajes foráneos, en lupanares de tonos rojos, azules y negros, en prostíbulos de ambiente sombrío en vuelto en alcohol y evocación carnal, con mujeres que entregaban en el baile más que el cuerpo su alma.
Desde ahí empezó a difundirse, gracias a la ayuda de jóvenes de la clase más favorecida de Argentina que escapaban a los centros nocturnos para aprender los placeres de la danza. Con ellos el tango viajó desde América hacia el Viejo Continente, hasta llegar a las tablas parisinas.
Después al tango se le abren muchas puertas, los escenarios más nobles y pulcros acogieron al género y lo practicaron, luego se escuchaba la armoniosa voz de Carlos Gardel, Libertad la Marque y otros grandes representantes de este ritmo.
La dupla perfecta
Aunque hoy es una danza de pareja, en un inicio era común mirar a dos hombres bailar tango abrazados, mientras demostraban sus destrezas y descubrían nuevos cortes y pasos. Muchos mal versan y discuten una postura homosexual, pero definitivamente el tango es de la dupla perfecta: Adán y Eva.
Cada pareja que baila tango tiene su propia comunicación, fluida y sensitiva. Una coreografía irrepetible de emociones que jamás podrán duplicarse. Los sentimientos que las notas del tango evocan, son inesperados, y son el incentivo para juntar el vientre y los rostros, sentir el aliento del otro, rozar la pierna, percibir una mano firme y resuelta, pero sobre todo, a dar pasos lentos y erguidos.
Difícilmente se vuelve a vivir lo mismo aunque la pieza se repita y el bandoneón deje un eco infinito. “Después de diez años, he vuelto a ti sólo, soñando aquel tiempo, oyendo aquel barco, el tiempo y la lluvia, el viento y la muerte: ya todos llevaron, ya nada dejaron ...”
Y cuando la música termina, hombre y mujer se disuelven, no importa cuanto tiempo dure el baile, después únicamente existen dos extraños. El fuego que inspira las notas del tango es sólo un hechizo, en el que resulta inevitable formar un cuerpo fogoso, con movimientos eróticos de contorneos leves que se apoyan en el ritmo más que en la melodía y al final queda un beso en el alma.
Temas
El Choclo
El Entrerriano
Quejas de Bandoneón
A fuego lento
La yumba
Uno Milongueando en el ‘40
Danzarín
Verano Porteño
Adiós anónimo
Mi Buenos Aires Querido
El Zorzal del Abasto
Carlos Gardel es una de las figuras modelo con la que los porteños se sienten muy identificados. Creció en un suburbio, tal vez por eso permaneció vinculado con la gente del pueblo y sus vivencias.
No se tienen datos exactos de él, en algún documento consta como nativo de la ciudad de Toulouse en Francia, aunque él mismo aseguraba ser uruguayo Sin embargo, se conoce que con su voz el tango dejó de ser una pieza instrumental y se mostró como un género musical cantado, que empezó como cantante de payadores y en los años de 1925 hizo su primer dúo con Razzano. Aunque se convirtió en el cantante más famoso de Argentina, su meta no estaba cumplida hasta llegar a ser embajador del tango en los escenarios más exquisitos de Europa, la misma que logró conseguirla gracias a su debut en el cine sonoro que se remonta a los años de 1916. Con la colaboración de Alfredo Le Pera, eliminó el lunfardo de sus temas e hizo que el tango sea comprensible para todos sus seguidores hispanos, prueba de ello es su perdurabilidad a través de los años.
El lunfardo: es el lenguaje de los suburbios, la forma de comunicación de los delincuentes. Por eso es mejor decir que el tango está compuesto por términos lunfardescos, pues eran escritos por personajes que conocían el idioma y el ambiente, pero que no pertenecían a él.
El payador: es el cantante de tango que improvisaba, después este fue dejando más espacio para aquel compositor de letras más elaboradas, de grandes estrofas que se apoyaban en las melodías y no en simples acompañamientos.
El bandoneón
La figura mítica del tango es el bandoneón, a pesar de que no formó parte de toda esta historia desde su origen. Se dice que antes del bandoneón las parejas lo bailaban distantes, se separaban al compás, sin muchas gesticulaciones, y contorneos. Pero el sabor melancólico, sensual y lacrimógeno lo puso este instrumento gracias a la inmigración italiana.

San Cristobal- Galápagos


Un Reino de Lobos Marinos


Al descender del avión una cálida brisa acaricia el cuerpo, pronto el aroma salado del mar se interna en las venas, solo faltan unos pocos metros para llegar a la entrada de uno de los paraísos ecuatorianos, San Cristóbal.
La Isla San Cristóbal es una de las más antiguas del Archipiélago de Galápagos, sus orígenes son volcánicos y data desde hace unos 5 millones de años. Las piedras basálticas conforman la superficie de la isla aunque la mayor parte ha erosionado y la ha dejado cubierta de tierra y arena.
Para iniciar una travesía turística por la isla, es necesario disponer de varios días, los atractivos y oportunidades que sobre esa maravillosa tierra se presentan son numerosos y hay que disfrutarlos al máximo.
Muchos lobos de mar son el marco excelso de la costa del océano, camadas de nueve y doce lobas robustas y coquetas yacen en la arena, algunas amamantan a sus cachorros y otras se pasean ante nuestros ojos, todas ellas son custodiadas por un macho esbelto, quien defiende su propiedad de los extraños y demás lobos marinos.
Precisamente estos curiosos animales son quienes más llaman la atención, por su agilidad, la belleza de sus formas, su pelaje y su constante grito característico.
El cielo es azul y muchas aves disfrutan de la frescura del viento, se sumergen en el mar tratando de comer algún pez, levantan la cabeza y de nuevo emprenden el vuelo, hay varias, todas de colores bellos: pelícanos, piqueros de patas azules y rojas, pinzones y fragatas, la fauna que destella entre los rayos del sol y la brisa caliente y salada puede llegar a estremecernos.
Playa Mann

San Cristóbal es una de las pocas islas del Archipiélago de Galápagos que tiene playa a muy poca distancia de su población. Playa Mann es una de ellas, se encuentra situada a veinte metros de la Universidad San Francisco, en sus extremos hay varias rocas volcánicas sobre las cuales descansan algunas focas, el agua es cristalina y lo peces pequeños nos rodean al nadar, varios niños juguetean con las olas, mientras el sol broncea sus pequeños cuerpos. Este es un buen sitio para realizar buceo superficial y encontrar al pez chancho. También se pueden observar lagartijas de lava, mariposas azufre, mariposas azul, cucuves de San Cristóbal, pinzones de tierra y cangrejos ermitaños.
La Lobería
A poca distancia está la lobería, una playa cercada por arrecifes y habitada por lobos marinos e iguanas que por las tarde toman el sol sobre las rocas, esta playa es el sitio ideal para deleitarse cuando las olas revientan. Al pasar de las horas cae la noche y llega el otro día, ahora se pueden observar a las gaviotas cabeza blanca y a la garza blanca.
Playa Puerto Chino
Después de haber disfrutado de los lugares más cercanos de Puerto Baquerizo Moreno que es la zona urbana de San Cristóbal, y que alberga alrededor de 5.600 habitantes, tomamos un taxi para llegar a playa Puerto Chino, una extensión de arena y mar rodeada de rocas volcánicas y mangle, una playa que en marea alta se cubre totalmente con agua marina.
Islas Lobos
El nuevo destino, Islas Lobos. Para llegar al hogar de cientos de lobos recorrimos 8km en la embarcación Cristhina, ya en el islote pudimos encontrar mariposas barbero, la vieja arco iris, el pez bandera, algodón de Darwin y las fragatas anidando. Es un lugar ideal para el senderismo, el buceo y la fotografía.

Cerro Tijeretas


Es importante mencionar que en San Cristóbal se ve la mejor puesta del sol de todo el Archipiélago de Galápagos, el cerro Tijeretas además de ser un verdadero ecosistema de aves y vegetación como las tunas y la uña de gato, es el lugar más propicio para contemplar los atardeceres. Cuenta con tres miradores, todos de distinta altitud, allá nos dirigimos para gozar de un bello crepúsculo, para ello fue necesario subir por un sendero de rocas volcánicas.
El Junco
Además de la gran diversidad de flora y fauna, en San Cristóbal se pueden experimentar algunos climas, sobre todo en El Junco que es una elevación de más o menos 630m de altitud sobre el nivel del mar. Otro día más y puedes ascender a la cúspide y observar la única laguna de las islas que emerge de una caldera colapsada, además de ser una fuente importante de agua dulce para los habitantes de la isla, es el bebedero de las aves, especialmente de las fragatas.
El Cerro Colorado
Más tarde arribamos al Cerro Colorado, donde se ha trabajado una galapaguera artificial para salvaguardar a la tortuga endémica de San Cristóbal, cuenta con 14 hectáreas de terreno y treinta y dos tortugas gigantes. Estos animales han sido seleccionados y movilizados desde el otro extremo de la isla, por su juventud y capacidad de reproducción. El sitio fue elegido porque antes de que la isla se poblara fue territorio de estos animales, por tanto en él crece la vegetación apropiada para su alimentación, como el manzanillo, la uña de gato, el muyuyo y la guayabilla. Después que las tortugas han superado el período de adaptación, nació Génesis, una pequeña tortuga que no mide más de quince centímetros y puede llegar a pesar hasta doscientos kilos en su madures, es especial pues es la primera tortuga nacida en cautiverio.
Sitios de Buceo
Toda la isla proporciona al turista sitios para realizar buceo como Bajo Cerro Mundo, Tijeretas, Islas lobos, Punta Pitt, pero existen lugares muy recomendables por la belleza faunística que se puede admirar, por ejemplo:
León Dormido
En este sector se puede alcanzar hasta 23 metros de profundidad, es considerado el mejor sitio para bucear de todas las islas centrales del archipiélago. Son dos muros verticales de aproximadamente 148 metros de altitud, y se los puede atravesar en embarcación por el canal que los bifurca, una sensación de placer y regocijo nos invade mientras la luz y sombra se plasma en nuestros rostros. Se observan tiburones de punta plateada, rayas anguilas, loros verde azul, esponjas y anémonas.
Five Fingers
Aquí descendemos hasta 28 metros en el océano, es un lugar de fondo horizontal, allí se hallan esponjas multicolores y corales, gran variedad de peces, atún aleta amarilla, tortugas tambollito, percebes de Galápagos, mariposas barbero y barriletes negros.
Roca Ballenas
En este sitio se bucea hasta 25 metros de profundidad, se pueden mirar bancos de peces, tortugas marinas, rayas anguilas, tiburón de Galápagos, damiselas gigantes y otros.
Más Actividades
Además de disfrutar de todo el paisaje de la Isla de San Cristóbal, también se pueden hacer diferentes actividades durante el día, entre ellas: Kayak, caminatas, bicicleta de montaña, snorkel, pesca deportiva, agroturismo y fotografía.
Se considera que las olas de San Cristóbal son unas de las mejores del mundo para el surf, para ello se recomienda visitar el Cañón, Tongo Reef., Punta Carola y Manglecito.
Para quienes disfrutan de la diversión nocturna también pueden degustar cócteles y bailar en el Iguana Rock o el Neptunus discotheque.
Gastronomía
La isla cuenta con restaurantes de varias categorías, todos ellos con un personal cordial y amable, se puede mencionar a la Playa, Calypso, Flamingo, Zula Zula, Patagonia, Cevichería Langostino, Miconia y muchos más.

Han pasado varios días y ahora recorremos la avenida principal de la isla, hay varias tiendas recuerdos y artesanías, el rostro de la gente amable de San Cristóbal nos despide, es un día fresco y caminamos hacia el aeropuerto, ya estamos de regreso; fue una buena decisión despojarse de la rutina, alejarse del estrés y del trabajo para sumergirse en las aguas profundas y generosas de esta maravilla natural, de este reino de lobos marinos.

Imbabura: Un altiplano de lagos y lagunas



Bastan dos horas para llegar a la Provincia de los Lagos, le tierra más rica por su producción agrícola, artesanal, cultural y hotelera. Cuando los ojos contemplan la magnitud de su horizonte la reminiscencia de una canción aflora ¡Preciosa tierra la de Imbabura, la más hermosa del Ecuador, ojos de cielo son sus lagunas y en sus orillas busque mi amor¡
El regazo del Imbabura
Así al ritmo de Reina y Señora contemplamos el oleaje del Lago San Pablo que yace a los pies del Taita Imbabura. Las aguas del lago son el vientre del padre, el sabio, el maestro. Este paradisíaco lugar está rodeado por vegetación como lechuguines y totora lo que proporciona un marco perfecto para San Pablo del Lago.
Además, es apto para varias clases de turismo, para el deportivo, el ecológico, y el de descanso. En San Pablo se realizan actividades deportivas como el velerismo y el concurso nacional de natación, adicionalmente ofrece también mucha tranquilidad para quienes gustan del paisaje andino, de la buena gastronomía, y la paz natural. Para ello varios lugares ofrecen hospedaje, recorridos sobre el lago en bote y espectáculos artísticos.
Mojanda
Manantial de gigantes

Un tupido paisaje de pajonales rodean las Lagunas de Mojanda, a más de 3.500 metros de altura estas aguas cristalinas albergan a visitantes que disfrutan de acampar y de la pesca deportiva. Un café caliente, una fogata y el silbido del viento son los ingredientes perfectos para pernoctar en su silencioso altiplano. En las lagunas de Mojanda prima el senderismo, no hay mucha distancia para recorrer cada laguna, sólo los gigantes se beberían de un sorbo el basto y profundo manantial donde los peces serpentean. En Mojanda es delicioso descubrir los misterios de los pajonales, el frío que corta la piel y el trabajo de los indígenas que habitan en sus tierras.
Tejidos coloridos

A unos minutos de Mojanda se encuentra la zona ecuatoriana de productividad artesanal más reconocida a nivel internacional. Otavalo es un pueblo místico donde la tradición ancestral prevalece. En sus angostas calles pasean las mujeres con anacos oscuros y hermosas blusas bordadas. Los colores son vibrantes, flores rojas, verdes y celestes decoran la vestimenta de las mujeres, guarmis, ñustas, variados tupullis cubren sus cabezas y las gualcas doradas adornan sus finos cuellos.
La labor que caracteriza a los habitantes de Otavalo es la producción artesanal, rica en tejeduría, y fabricación textil. Sus obras de arte destacan la riqueza c indígena, la alegría de sus colores, la diversidad de sus animales. En Otavalo es el lugar de encuentro turístico más grande del Ecuador, ahí visitantes nacionales y extranjeros se reconocen, se amalgaman y veneran a tan prodigiosa tierra.
Peguche, agua y energía



La Cascada de Peguche es un lugar místico y energético, un terreno santo en el que se acostumbra realizar rituales de purificación, carga energética y alabanza al Dios Sol, al Inti; también se puede realizar caminatas, acampar y disfrutar del murmullo de su cascada. El pueblo de Peguche fue un obraje en el tiempo de conquista, en ese lugar cientos de indígenas trabajaban en condición de esclavos y hoy día todavía se encuentran telares de aquella época, hiladores de algodón y casas de adobe y teja.
La Laguna de los dioses
La Reserva Biológica Cotacachi Cayapas es sitio único. En el cráter del volcán Cotacachi se encuentra la Laguna de Cuicocha o Tsui-cocha que tiene un diámetro de tres kilómetros y una profundidad de 180 metros. Sus aguas son aptas para el velerismo y el paseo en bote, se puede apreciar la vegetación que rodea la zona, las burbujas que desde lo más profundo emergen por la emisión de gases volcánicos. En el centro de la Laguna yacen dos islotes que forman el ‘Canal del los Ensueños’, en ellos se puede encontrar más de 400 especies de plantas que se han desarrollado sobre la superficie volcánica. La reserva cuenta con gran variedad de flora y fauna, un centro de interpretación y el frío andino
El arte del Tallado
La artesanía en madera más popular del país se elabora en San Antonio de Ibarra, una pequeña población donde el principal atractivo es la madera. Escuelas de escultores y pintores han hecho de este sitio el más apetecido para adquirir una pieza de arte. Las esculturas varían entre las religiosas y las decorativas. Figuras que representan al sol, los animales, las mujeres, vírgenes y crucifijos son la especialidad del sector.
La Ciudad Blanca


Más al norte se encuentra Ibarra, la ciudad blanca. Sus parques son hermosos y sus calles de piedra y adoquín. En Ibarra se pueden saborear los deliciosos helados de paila, de crema, degustar las empanadas de morocho, disfrutar de un clima cálido y acceder al paseo en autoferro. Desde el mirador ‘El Ángel’ se puede contemplar toda su extensión se disfruta de Caranqui hasta el otro extremo que colinda con Yaguarchocha; se observan casas de adobe y variedad de iglesias. La época apropiada para visitar esta ciudad es el mes de Septiembre pues se realizan actividades festivas como ‘La cacería del zorro’ y la competencia de cuatro por cuatro.
Laguna de Sangre

Cuenta la historia que miles de indígenas murieron en una masacre ocasionada por los españoles y que sus cuerpos fueron depositados en una laguna. El agua se tiñó de sangre y desde entonces fue nombrada Yaguarchocha o laguna de Sangre.
En este lugar se encuentra otra de las formaciones acuáticas símbolo de la provincia de Imbabura. Yaguarcocha es visitada no sólo por la placidez de pasear en bote, de pescar tilapias y observar su basto paisaje de totorales donde el imbaya se enamora; Sino también por la extensa pista de carreras que rodea todo su diámetro. En Yaguarchocha se encuentran comunidades que viven de la producción artesanal de esteras, la totora es la materia prima y sus manos verdaderos instrumentos de arte.
Misticismo
Para la gente indígena de estos pueblos: los lagos, lagunas y montañas, en especial el Volcán Imbabura, son dioses verdaderos a los que les encomiendan su salud, familia y cosechas. Imbabura es un pueblo lleno de misticismo y tradiciones. Los rituales son parte fundamental de la vida, de su existencia, en ellos y se realizan peticiones y agradecimientos por las bendiciones obtenidas.

Armenia: Zona Cafetera




La capital departamental del Quindío es la ciudad de Armenia, un lugar pequeño pero muy rico por su agricultura cafetalera, por esa razón se ganó el apelativo ‘La ciudad milagro de Colombia’.
Armenia es una ciudad verde en la que reinan las plantaciones de café y en menor cantidad sembríos de plátano, yuca, soya, fréjol, maíz y cacao.
Uno de los mejores lugares para obtener información y conocer la historia del café es ‘El Museo o parque del Café’, allí se muestra toda la cultura del grano, atractivos del lugar, mitos y leyendas, pero sobre todo un paisaje esplendoroso.
El museo ha distribuido la tradición del café colombiano en varias salas, los visitantes pueden hacer un recorrido muy ilustrador y divertido acompañados de una chapolera, que es la recolectora típica de la zona. Se puede observar la zona botánica del café y al cafeto, los productos que se obtienen de sus partes, la composición de sus suelos y los insectos típicos de la región, más adelante un encuentro cercano con la realidad del hombre y el café, costumbres y tradiciones representadas en objetos y en la vestimenta mágica de la chapolera. Y muy cerca yace una réplica a escala de la casa de hacienda ‘El Cabrero’, la construcción típica del paisa cafetero.
La planta de café pasa por un largo periodo de germinación, crecimiento, recolección, selección y empacado, todo este proceso es brevemente explicado mientras el recorrido sobre este hermoso museo y parque del café continúa. El viaje empieza a pie y luego en teleférico, de las dos formas se aprecian las matas de café, sus frutos, su olor, la calidez de la tierra de Armenia y una brisa refrescante en el rostro, sobre todo de regreso. Este es un lugar emblemático en Armenia, sin embargo, la ciudad es un templo mismo a la mata del café, su color y olor están esparcidos en el ambiente, varias familias viven de este producto y sus derivados. Sin mucha dificultad se puede encontrar vino, chocolates, galletas, caramelos y manjar de café. No hay que olvidarse de comprar una bolsita de café, puede resultar un sacrilegio si se elude al vendedor, sobre todo porque no encontrará en otro lugar el placer de un café recién tostado y molido.

El tren no ha muerto


Este es el Autoferro cuyo recorrido empieza en Ibarra para llegar hasta Primer Paso, en San Lorenzo.


Al pie del taita Imbabura, volcán adormecido con el paso del tiempo, que ha alojado en su cumbre nubarrones y ha reflejado el color del paisaje andino, ahí, al final de las faldas de tan majestuosa caldera se encuentra Ibarra, una ciudad blanca de casas de adobe y cal, callejuelas de piedra y adoquín, ciudad apacible y nuestra.
Esta localidad es el punto de partida del autoferro, donde empieza un recorrido lleno de naturaleza para disfrutar del paisaje de los Andes, el aire, el sol y la lluvia. Es así que desde el corazón de Ibarra inicia la travesía más excitante del norte ecuatoriano, camino a Primer Paso.
Para viajar en autoferro no es necesario hacer una reservación, únicamente hay que preparar zapatos deportivos, una gorra, un par de gafas y mucha energía.
Es mi primera experiencia en el camino férreo. El trencito se despierta a las 8 de la mañana, calienta los motores y se prepara para mi partida. Entonces, tengo la oportunidad de introducirme en una aventura que durará, aproximadamente, cuatro horas.


El autoferro cruza la ciudad y saluda con su estruendoso pito. A su ritmo los ibarreños, sonrientes, lo saludan con respeto y alegría, no se puede esperar menos ya que este es el más fiel representante del ferrocarril, uno de los medios de transporte más antiguo del país que, cobró vida gracias a la iniciativa de Alfaro hace más o menos un siglo, con el ferrocarril se intentó acortar la distancia marcada de la Costa y la Sierra, se comerciaba y viajaba, con el ferrocarril la patria convivía y subsistía. Al mismo tiempo, con el paso solemne del trencito, correspondo el saludo y agito mi mano desde lo más alto, en la parrilla, donde me siento dueña del mundo.
Mientras el autoferro pasa por las calles se detiene el transito. Puedo saborear las jugosas naranjas que se ostentan en las casetas del tradicional mercado Amazonas, los rayos de sol me muestran una Ibarra vigorosa y en constante desarrollo. Poco a poco la ciudad se pierde entre montaña y montaña y también de a poco se disipa el ruido, me sumerjo en una gama de olores y colores tranquilizantes, adiós ciudad blanca, pronto vuelvo.
Vía a Esmeraldas el autoferro me lleva por un sendero de trigo y mariposas, el viento me acaricia el rostro y el cálido clima de Imbabura me calienta los huesos un poco anquilosados por la labor cotidiana. Realmente me estoy divirtiendo.
Las rieles son las venas de este cuerpo de metal, ruidoso y pesado, por las rieles vuelve a circular la sabia de este mítico caballo que nos lleva al galope mucho más al norte. Antes el trencito cobraba vida con leña y carbón, hoy lo remplaza un motor que intenta ser el marcapasos de un corazón que no quiere dejar de latir, que se aferra a la vida contra el tiempo. El camino de metal y madera, de tierra y piedra se mantiene casi intacto.
Tunas, Sauces Llorones y Berros


Estoy bordeando la carretera a Urcuquí, sobresale el color verde, extensos sembríos de tomate riñón, muchas tunas rojas, listas para saborear, me hacen calle de honor mientras me deslizo a 25 kilómetros por hora.
¡Quiero parar¡ ¡Recolectar tunas¡ el autoferro se detiene y tomo todas las que deseo, como mucho cuidado pues ya me han advertido ‘si me espino la mano el dolor durará todo el día’.
Nuevamente sigo sobre rieles, pequeñas poblaciones de casas pequeñas están a la vista, varios niños corren junto al trencito, agitan sus brazos y me despiden.
¿Qué es ese olor? Que exquisito, es caña de azúcar, erguida, verdosa y amarilla. Cuantos colibríes se bambolean sobre ella, qué danza tan hermosa practican mientras disfrutan el mismo aroma que descubren mis sentidos.
Es una maravilla gozar de la tierra fértil y generosa mientras pequeños riachuelos bordean la ruta; en ellos se desarrollan los berros más apetecidos. De pronto, se me antoja una deliciosa ensalada. Y cuántos pencos, parecen no tener fin. La cordillera de fondo con su color amarillo, planicies y picos que me dan la bienvenida, el paisaje andino no se repite nunca.
Por ello la vía del ferrocarril es distinta a cualquier carretera. Se conoce otro mundo, se experimenta otras sensaciones, el placer de la vida silvestre me embarga el cuerpo, y el vuelo de los pájaros me devuelve el aliento. No hay smog, ni el ensordecedor ruido, por ello el pito del autoferro se escucha desde muy lejos y todos salen de casa para contemplar su trayecto, el pito queda en el espacio por largo tiempo, como un canto, una plegaria.
Mientras tanto sigo mi trayecto, me aproximo al primer puente, realmente no quiero mirar hacia abajo, pero es imposible resistirse, no lo recomiendo. Siento el latido de mi corazón cada vez más acelerado, fluye la adrenalina. El trencito me lleva por un camino muy estrecho y sin nada a los extremos, sólo abismos y más abismos.
Recobro el aliento, adelante continúa la zona verde, grandes cantidades de aguacates cuelgan de los árboles, hay olor a cosecha fresca, acelgas y coliflores, no creí que había tanto en el vientre de la tierra. Es Imbaya otra pequeña población que ostenta sus bellezas, cuando dejamos la zona lentamente se pierde el verdor, los sauces llorones me dicen adiós, me adentro en la oscuridad y lo vertiginoso. Me recibe la boca de un túnel construido hace 70 años, asombrosamente, con pala y pico. Es el momento perfecto para ponerse abrigo, hace mucho frío. El autoferro acelera, no puedo ver nada, sólo se escucha el eco de mis gritos, aferro mis manos a los tubos del trencito, no quiero caerme y no sé donde estoy.
Qué sensación de resistencia y goce. ¿Quiero pasar por otro túnel? Sí, y no hay apuro, hay 17 más por recorrer. El autoferro va más despacio, de nuevo el calor me recorre por las venas, y no tarda en aparecer un túnel hecho de roca pura, las filtraciones de agua natural me mojan por completo, qué frescura, después de tanto calor y viento, esto se asemeja a un baño de reyes.
Continua el paso por estas gargantas de roca, voy más rápido, el tren pita cada vez que ingresa en las fauces de la tierra, es un sonido estremecedor. Paso por el río Lambi que hoy no está muy correntoso.
Valle de memorias junto al río cristalino

Está a la vista el valle de Salinas, población pequeña y calurosa, allí se encuentra la zona más fértil para el desarrollo de los churos, la uña de gato, chupa caballo, plantas medicinales y aromáticas, hortalizas y vegetales. Creo que me ha dado hambre. Pronto estaré llegando a Primer Paso, hay muchos peñascos y zonas arenosas, ya se puede mirar el río Mira, y a lo lejos, una pequeña hostería que ofrece buena gastronomía, paseos en tarabita y visita a cascadas.
Luego de atravesar el último puente llego a Primer Paso, a su costado el Mira, tranquilo y caudaloso, en su ribera crecen tunas, rojas, rojitas, deliciosas, me libero de la ropa y me sumerjo en las oleadas de agua dulce que me devuelven el vigor. Cerca de las orillas está doña María quien preparará mi comida, la negra prende el radio a todo volumen. Me recibe con un colorido espectáculo al bailar bomba con la botella en la cabeza. Luego del baño se me abre más el apetito.
Es tiempo de regresar a Ibarra y el viaje es mucho más rápido, el autoferro alcanza hasta 80 kilómetros por hora, muchos querrán bajar de la parrilla pero yo, me quedaré arriba. No todos los días mis pulmones disfrutan de aire puro y del esplendoroso paisaje que atraviesa la vía férrea.


La noticia

Veámos si esta historia continúa, el Municipio de Quito firmó dos convenios con el Ministerio de Transportes y Obras Públicas y con la Empresa de Ferrocarriles del Estado para rehabilitar el sistema férreo. El Gobierno local a través de la EMOP se comprometió a la reparación de 16 kilómetros entre Chimbacalle y el puente Santa Rosa en Machachi. El otro acuerdo se refiere a la restauración en las estaciones del ferrocarril ubicado en el sur de la ciudad.