lunes, 11 de febrero de 2008

Armenia: Zona Cafetera




La capital departamental del Quindío es la ciudad de Armenia, un lugar pequeño pero muy rico por su agricultura cafetalera, por esa razón se ganó el apelativo ‘La ciudad milagro de Colombia’.
Armenia es una ciudad verde en la que reinan las plantaciones de café y en menor cantidad sembríos de plátano, yuca, soya, fréjol, maíz y cacao.
Uno de los mejores lugares para obtener información y conocer la historia del café es ‘El Museo o parque del Café’, allí se muestra toda la cultura del grano, atractivos del lugar, mitos y leyendas, pero sobre todo un paisaje esplendoroso.
El museo ha distribuido la tradición del café colombiano en varias salas, los visitantes pueden hacer un recorrido muy ilustrador y divertido acompañados de una chapolera, que es la recolectora típica de la zona. Se puede observar la zona botánica del café y al cafeto, los productos que se obtienen de sus partes, la composición de sus suelos y los insectos típicos de la región, más adelante un encuentro cercano con la realidad del hombre y el café, costumbres y tradiciones representadas en objetos y en la vestimenta mágica de la chapolera. Y muy cerca yace una réplica a escala de la casa de hacienda ‘El Cabrero’, la construcción típica del paisa cafetero.
La planta de café pasa por un largo periodo de germinación, crecimiento, recolección, selección y empacado, todo este proceso es brevemente explicado mientras el recorrido sobre este hermoso museo y parque del café continúa. El viaje empieza a pie y luego en teleférico, de las dos formas se aprecian las matas de café, sus frutos, su olor, la calidez de la tierra de Armenia y una brisa refrescante en el rostro, sobre todo de regreso. Este es un lugar emblemático en Armenia, sin embargo, la ciudad es un templo mismo a la mata del café, su color y olor están esparcidos en el ambiente, varias familias viven de este producto y sus derivados. Sin mucha dificultad se puede encontrar vino, chocolates, galletas, caramelos y manjar de café. No hay que olvidarse de comprar una bolsita de café, puede resultar un sacrilegio si se elude al vendedor, sobre todo porque no encontrará en otro lugar el placer de un café recién tostado y molido.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

BUEN DÍA
PERDIMOS CONTACTO,
PREPARO UN PROYECTO Y ME GUSTARIA CONVERSAR CONTIGO,DIME CUANDO ESTAS CON TIEMPO Y NOS JUNTAMOS
SALUDOS
TARIK

Anónimo dijo...

Hablas muy bien de esta zona, que bueno que respondas este msj yo también soy comunicador social - periodista y soy quindiano. mi mail es henao.alvarez@gmail.com